HAY QUE ESPERAR

De forma inmediata, al adentrarnos en el interior de la iglesia de San Vicente de Pinol, nos asalta la emoción vibrante de los nuevos descubrimientos. Bajo las densas capas de encalado se pueden percibir restos de composiciones de color e incluso, figuraciones a través de los desconchones que tiene el encalado y algunas catas realizadas en los años anteriores.

Estos pequeños huecos nos permiten intuir la grandeza de este conjunto, y como si de una tela que estorba nuestra visión queremos poder mirar debajo del extenso encalado.

No queda otra que esperar...antes debemos realizar tareas de consolidación del soporte mural, que nos permitan afrontar la retirada de encalado con seguridad para la preservación material del conjunto.